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Las mejores tertulias de cine: Buried (2010)

Título original: Buried Año: 2010 Duración: 93 min. País: España Director: Rodrigo Cortés Guion: Chris Sparling Música: Victor Reyes Fotografía: Eduard Grau Reparto: Ryan Reynolds. Productora: Versus

Sólo uno de los que matan a Conroy se declara terrorista. Es el más obvio, la mano ejecutora, el que le ha enterrado físicamente en esa caja en la que Rodrigo Cortés nos sepulta durante hora y media.

Imaginamos a ese terrorista por sus llamadas como alguien más bien burdo, poco listo, inseguro, carente de estrategia. En la primera llamada que hace pide una cantidad desorbitada de dinero que reduce en la segunda sin motivo, por miedo, por desconocimiento, por impulso.

Pero a Conroy no lo entierra sólo él. Hay una empresa que ve en la guerra (la de Irak en este caso, pero todas las guerras se parecen en con la cara sucia) la posibilidad de hacer dinero y que envía allí a ese camionero. Hay un estado que ha decidido hacer esa guerra “por dignidad, por la defensa de la libertad y los valores de las ideas” (¿No se hacen por eso todas las guerras?) y que, a la vez, ha construido barricadas de burocracia para que los daños colaterales de esa defensa salpiquen poco sus corbatas.

Todos echaron sus puñados de tierra sobre Conroy. Todos contribuyeron a ir reduciendo paso a paso la batería de vida que le quedaba, pero quien echó la última paletada sobre su tumba fue Conroy. Su ambición, su falta de escrúpulos, la velocidad con la que vivía su vida, sin tiempo para su hijo, sin espacio más que para unas flores a su madre por su cumpleaños, sin arraigos por encima de sí mismo… Conroy había construido un mundo en el que él iba a ser eterno, como solemos hacer los pretenciosos humanos y, cuando quiso estirar la mano se encontró que sólo un montón de funcionarios deseosos de que no fuera su problema estaban dispuestos a extenderla sin llegar a mancharse los dedos de tierra.

Todos ahogaron a Conroy, todos le mataron, todos le pidieron perdón, creo que Conroy pudo perdonarles a todos menos a sí mismo.